Por qué tus newsletters no funcionan: errores que debes dejar de cometer
Convierte tu newsletter en una herramienta de captación infalible
Quienes piensan que el email marketing ya no es lo que era, se equivocan. El nivel de captación de una newsletter es poderoso. Sin embargo, su uso sigue siendo deficiente por buena parte de los departamentos comerciales o de marketing de las empresas.
A continuación, te damos algunos consejos para hacer de tu newsletter una herramienta infalible de atracción, como esos cinco errores tan comunes que no deberías cometer.
1. No dedicar tiempo al asunto del mail
Los ratios de apertura mejoran enormemente cuando el asunto del mail es bueno.
¿Qué significa esto? Que se trata de un asunto realmente elaborado. Que apela a las emociones, que trata de despertar la curiosidad del suscriptor…
Huye de los asuntos que indican ofertas y descuentos, o que parecen escritos por un robot, porque tu newsletter acabará en la bandeja de spam.
2. No generar valor en tus informaciones.
Los usuarios que se suscriben a una newsletter lo hacen porque bien son súper fans de esa marca y quieren estar al día con todos sus productos, servicios y promociones, bien porque esta les ofrece un valor añadido: información de calidad.
Así que, si vas a lanzar una newsletter semanal, puedes hacer dos cosas:
- La primera, segmentar tus suscriptores entre grandes compradores y potenciales compradores. De esta forma, podrás diseñar contenido específico para cada uno de los grupos de interés.
- La segunda: no canses a tu público con promociones, descuentos o lanzamientos, ofrécele algo más como consejos o nuevas tendencias. Pongamos un ejemplo, tu empresa comercializa productos de cosmética natural, ¿qué tal un contenido sobre rituales de belleza diarios en función del tipo de piel?
No arruines todo ese trabajo de captación de leads que tanto te ha costado con una newsletter que no aporte nada.
3. Descuidar el diseño o la usabilidad
En internet, un buen diseño es el primer paso hacia la captación de suscriptores. ¿Crees que alguien leerá la información de una newsletter sobrecargada, tosca o poco amigable? Crea newsletters sencillas, simples, fáciles de leer en cuestión de segundos y con imágenes o vídeos que se carguen sin problema de forma inmediata.
Además, debes facilitar la interacción del usuario con textos personalizados y links a los productos o servicios recomendados, a las redes sociales de la marca, al canal de postventa o preventa…, dependiendo del objetivo de tu newsletter en esa ocasión.
La experiencia de usuario, es decir, la forma en la que este interactúa con tu herramienta, y la utilidad del contenido son vitales.
4. ¿Envíos diarios? No gracias.
Nada causa más rechazo que una marca que bombardea diariamente a los usuarios. Al final, estos acaban por mandar el mensaje de forma directa a la papelera o a la bandeja de spam. Esa newsletter se convierte en una verdadera molestia de la que se acaban deshaciendo.
Un email semanal a la bandeja de entrada es una buena proporción en el caso de los e-commerces. En cuanto a las empresas de servicios, a veces, una al mes basta para lograr los resultados deseados.
5. No ofrecer ventajas exclusivas
No ofrecer ventajas a ciertos suscriptores es un gran error. Al final, se trata de estrechar la relación con los usuarios lo máximo posible, que estos se sientan valorados. Y para ello, además de una atención personalizada, hay que ofrecer soluciones personificadas.
Por ejemplo, tu newsletter podría brindar contenidos específicos o premium para los suscriptores, o adelantos, como hacen los periódicos con sus cuentas de pago.
También podrías ofrecer descuentos de mayor cuantía a tus clientes más fieles. Algo totalmente posible gracias a las nuevas herramientas digitales para la híper segmentación de bases de datos.
En definitiva, el email marketing está más vivo que nunca y la newsletter sigue siendo una herramienta infalible para cualquier empresa, eso sí, si la sabes usar bien.






